Banner Diversocracia
> Divertad
> Batideadora
> Ideacción
> Ideateca
> Quién soy
> Home

Breflexión sobre genética y dignidad

Febrero de 2009


Leyendo un texto que prfoundiza en la dignidad Kantiana y su relación con la autonomía me ha venido a la cabeza un reportaje televisivo sobre Darwin y la teoría de la evolución de las especies. Con el rigor característico de estos reportajes, elcoemntarista afirmaba que era evidente que teníamos antecesores comunes con del chimpancé, porque comparrtíamos con él el 95% de nuestros genes. Claro que la mosca y el perro comparten también un alto porcentaje de genes con el ser humano, pero la elección del chimpancé por parte del presentador no fue casual: la mosca no se nos parece en nada en su aspecto físico, el chimpancé sí.

Esta inconexa secuencia de eventos, me ha hecho reflexionar sobre la dignidad intrínseca o moral del ser humano, su relación con la genética y las corrientes pro-derechos y dignidad de los animales. Suelen coincidir estas corrientes con aquellas que consideran que es mejor que un ser humano con diversidad funcional no nazca, habitualmente por dos motivos: para que no sufra y para que no sea un lastre para la sociedad.

Muchas de las personas preocupadas por la diversidad del planeta, la preservación de las especies y en dotar de dignidad a las más semejantes al ser humano, se muestran favorables a la desaparición de la diversidad humana (obsérvese que la trisomía del gen 21, conocida como Síndrome de Down, hace que haya un cromosoma de más en un sólo gen de los 30.000 que tiene un ser humano). Obsérvese que hoy en día seleccionamos embriones genéticamente para que nazcan seres humanos "sanos", hacemos pruebas para poder abortar a los diferentes, etc. Estamos ante la nueva eugenesia, apoyada y promovida, en gran parte, por aquellos que defienden la diversidad.

El motivo es claro, con palabras como minusválido, disminuído, discapacitado, subnormal, etc. la humanidad ha visto nuestra realidad como un error de la naturaleza, no como parte de la diversidad humana. Los intentos hechos por el modelo social, vigente en la legislación español, pero no en la mentalidad social, han mantenido la terminología heredada, y no han terminado de cuajar porque las palabras pesan y seguir llamando inferior a lo que se defiende como diferente, ha generado poco cambio en la mentalidad general.

El modelo de la diversidad aporta esa novedad, poener en las palabras que nos definen lo que propone el propio modelo de pensamiento y difundir una nueva visión de nuestra realidad, desde el uso cotidiano de las palabras. Sorprendentemente o no, los activistas europeos y americanos (del norte y del sur) consideran el término un eufemismo y una singularidad española y se siguen aferrando al término "discapacidad", que tiene poca o ninguna relación con la diversidad . Desde la física cuantiica de Planck y el positivismo de Comte ya veníamos advertidos, los nuestros se negarán o vivirán a espaldas de los cambios de pensamiento que nos afectan y sólo las nuevas generaciones están preparadas para el cambio.

El modelo de la diversidad se apoya en la idea de la dignidad del ser humana y considera que tiene una doble vertiente: dignidad intrínseca o moral y dignidad extrínseca o jurídica. En esta breflexión, la que está en liza es la primera: dignidad intrínseca o moral; en otras palabras: dar el mismo valor, presente y futuro, a las vidas de todos los seres humanos, sea cual sea su diversidad.

Lo que nos lleva a intentar definir qué es un ser humano (obsérvese que se deja de lado la noción de persona). La definición es simple: un ser humano es aquel que es herencia genética de seres humanos (en nuestra especie son necesarias dos aportaciones genéticas de los dos sexos) y, por lo tanto, el comparte su carga genética.

La genética viene así a acotar a quienes se les debe garantizar primordialmente su dignidad intrínsiseca o moral, sin que este sea óbice para apreciar y respetar al resto de la diversidad del planeta. la genética nos ayuda a definir el grupo de seres cuyas vidas deben ser valoradas como iguales a las del resto, las de aquellos que decimos colaborar en una sociedad humana más justa y más libre, en un planeta con respeto a la diversidad.

Por otro lado, la lucha a favor de la diversidad del planeta, si quiere ser coherente, deberá contemplar las diferencias en algunos genes o funcionalidades humanas como parte de esa diversidad y por lo tanto algo a defender.

De igual manera, nuestros activistas y representantes debrán, al menos, darel a una vuelta al concepto de diversidad funcional y al modelo de la dversidad, porque abre nuevas vías de reflexión que pueden contribuir a una nueva concepción de nuestra realidad y, por extensión, a la de todo ser humano.



> Más breflexiones